Hemos hablado mucho sobre las emociones que conforman mi
Alma, pero me he dado cuenta de que nadie cuenta, una forma o ¿cómo funciona el
proceso de recuperación del equilibrio emocional cuando una emoción decide abandonarte
y ponerse en dualidad, cuando debería permanecer en armonía? El otro día, me
encontraba con el Arcángel Uriel y el Maestro Anasiel en mi casa (aprovechando
la sesión de canto que realizo todas las semanas) y hablamos sobre este tema,
por lo tanto hoy les quiero compartir un ejercicio de ¿cómo conseguirlo?
Acompañados de estos dos seres de luz, que decidieron acompañarme el pasado
martes de esta misma semana.
¿Se han preguntado alguna vez porque nos gusta tanto cantar
nuestras canciones favoritas? Tal y como lo comentamos durante las activaciones
del Alma de la Expansión de luz (más información en el canal de youtube), el
Alma es dónde residen las emociones y por consiguiente para poder activarlas es
necesario usar el sonido y la frecuencia para poder cambiar la forma. Es decir, que para poder cambiar
el estado de una emoción, es necesario cantarle a la emoción, porque las
emociones no entienden de palabras, sino que se mueven por frecuencias, por lo
tanto, usamos el canto, de canciones favoritas o el canto de nuestro SER que
exprese en ese momento, para comunicarle a aquella emoción ¿Por qué se ha
separado de mí? Y poco a poco, mediante las canciones vas convenciéndole de que
su lugar es en el centro, para no provocar una desarmonización de tú SER en
emoción.
Por lo tanto, hacer terapia
emocional consta de estas dos partes:
En primer lugar, para saber ¿qué emoción se ha puesto en
dualidad? Debemos reconocer cada emoción, hablando con nuestro terapeuta (una
persona de 3D que esté titulado por la Escuela
del Ser o un guía espiritual o un ser de luz de 5D), del conflicto que te
ha ocurrido, para que poco a poco, al analizar parte por parte del conflicto,
vayas reconociendo ¿qué emoción es la que ha provocado todo esto que me está
ocurriendo aquí y ahora? Es importante analizar parte por parte, y varias
veces, porque las emociones pueden esconder dentro de ellas más emociones (es
decir, el alma no simplemente tiene las cinco esenciales, siempre hay más
emociones que durante su crecimiento va aprendiendo a valorar y a equilibrar).
Yo personalmente, cuando hago terapia con el Arcángel Uriel, a veces hablamos
de cosas de hace mucho tiempo, porque en ese momento, mi corazón necesita
hablar de eso, porque de alguna forma mi SER ha reconocido otra emoción que no
estaba estabilizado, y que al repasar el conflicto, aunque ya no te implique en
primera persona, es importante para el camino dónde te encuentras aquí y ahora.
Si cuento a veces algo del pasado, muy del pasado, mis
amigos o mis familiares, siempre lo que hacen es evitar volver a hablar de eso,
poniendo una excusa como “¡no seas
obsesiva con eso! Eso es del pasado y ya pasó ¿para qué le das tanta
importancia ahora? ¡No importa nada!” pero la verdad es que si que importa,
porque si se está hablando de ese tema en ese lugar y en ese mismo instante, es
porque debe ser, recuerden la ley de correspondencia
de las leyes universales que dice “cada
situación o conflicto ocurre en su tiempo y su lugar” es decir que para el
universo, nada llega tarde ni nada llega demasiado pronto, para el universo
todo lo que llega, sea cualquier cosa, llega cuando tiene que venir, en el
momento adecuado, sin errores, porque el universo no valora en un sistema de positivo = algo bueno o negativo = algo malo. Para el universo
todo lo que se expresa se experimenta y luego se integra, y se determina el
aprendizaje, donde luego se transmuta.
Encontrar la emoción del conflicto, ayuda a comprenderte
tanto del momento del pasado, como del presente, como del futuro, y es aquí
cuando aprendes ¿Por qué hice tal cosa? ¿Cuál era la finalidad real de esa
cosa?... Así que comprendes porque, pero la emoción sigue separado de ti, y
aquí es cuando viene la segunda parte de la terapia.
En segundo lugar, con la compañía de tú ángel guardián y
quizás también venga algún guía más (eso depende de la emoción en sí), aquí el
terapeuta de 3D no lo presencia (acaso que el alumno insista), deberán ponerse
en meditación sosteniendo una vibración y en cuanto lo sienten dejarse llevar
por la vibración que sienten en su interior, para comenzar a “charlar” con la
emoción a través del canto. Lo cierto es que no es necesario ponerse siempre a
meditar, con tan solo encontrar un lugar en calma, que dure unas cuantas horas,
y busquen en youtube algunas canciones que les apetezcan escuchar, y cantar
esas canciones, poco a poco van a ir consiguiendo lo mismo que meditando, poder
hablar con la emoción.
Entonces les pregunté a mis dos guías que estaban conmigo
aquel martes y les dije “¿Por qué
debemos cantarle a la emoción y no ir en busca de ella?” y el Maestro
Anasiel contestó “Fíjate que ahora
mismo, tú eres el centro de este equilibrio, y que solo hay una emoción o dos
que se han ido de ese centro, para polarizarse, las demás emociones, se
encuentran aquí y ahora en el centro. Si tú emprendes el camino y vas en busca
de la emoción que se ha polarizado, inevitablemente estás polarizando las
emociones que residen en tú centro”. Es decir, cada uno de nosotros es el
palo que sujeta la balanza, si el palo se mueve hacia la derecha o la
izquierda, está condicionando esas emociones en armonía a perder su armonía.
Recuerdo que cuando tenía 5 y 6 años, me pasaba el recreo
del colegio cantando distintas vibraciones que producía con mi boca,
vibraciones que sin saber en ese momento, pertenecen al idioma de la Atlántida
(en cierta forma, recordaba esos sonidos, difíciles de pronunciar por cierto) y
como pasaba los recreos acompañada de mis guías espirituales, no solía
socializar mucho en ese tiempo, la gente me miraba como si estuviera loca,
porque no cantaba las típicas canciones de los dibujos animados de ese tiempo,
como Rugrats o Bob el manitas o Teletubies… sino que vibraciones y sonidos que
no pertenecían a ningún idioma reconocido actualmente y tampoco en el tiempo
adecuado, ¡que risa me da ahora pensarlo!
Durante la adolescencia, tras haber tenido un gran estudio
sobre las emociones ya desde pequeñita, creo que por los 6 o 7 años, al
observar que mi centro no estaba armonizado, y que además las emociones que
deberían estar allí, tampoco estaban, me preocupé y les dije a mis guías “¿Qué me pasa?” y el Maestro Anasiel
contestó “Si no reconoces tú equilibrio,
las emociones campan a sus anchas y se polarizan rápidamente”. Me pasé gran
parte de mi adolescencia en ir detrás de cada emoción, pero no funcionaba,
ocurría lo que les he dicho antes, sin entender porque, las emociones que se
habían estabilizado en el centro de mi SER, al moverme detrás de otra emoción,
automáticamente aquellas emociones, volvían a polarizarse y dejaban de estar en
el centro. Y entonces pregunté “¿Qué
tengo que hacer exactamente para que no ocurra? Recuerdo que contestó el
Maestro El Morya y dijo “canta” no
lo entendí en ese momento, pero me picó tanto la curiosidad, que un mediodía
con el Arcángel Uriel, en la sala de estar, empezamos a poner canciones por
youtube (los inicios de esa plataforma, antes era en CD), buscaba la letra de
las canciones y cantaba, enfocándome en el tema de la canción, con la emoción
en sí que estaba reclamando. La sorpresa fue, que funcionaba.
Conseguí mantenerme más o menos en armonía a partir de los
14 años, no fue nada fácil, pero por lo menos, mi adolescencia no fue tan
desbocada como la de algunos de mis amigos que he tenido el placer de
contemplar. Algunos lo interpretaran como no perder el control, pero la verdad
es que en ningún momento puedes mantener el control de tus emociones, porque
van por vibración, y el control es miedo, desunión… van en contra de lo que las
emociones hacen para mantenerse en el centro y se polarizan, porque ¿Cuántas
veces han intentado controlar algo biológico de ustedes mismos y no ha habido
forma de conseguirlo? Las emociones, necesitan esa “libertad” para poder
decidir si tú vibración es acorde con la suya y se quedan contigo en el centro
o emprenden el viaje de la polaridad.
Por eso la segunda parte de la terapia es cantar, y
normalmente se tarda una hora o más (depende de si estás empezando o ya es
rutinario) y se nota la diferencia ¿Cuántas veces se han sentido tristes y al
cantar una canción triste, se han sentido mejor? ¿Qué raro, cierto? Normalmente
si escuchas cosas tristes, es que estés aún más triste, pero al cantarle a la
tristeza, le estás invitando a unirse a tú centro y por lo tanto reconoces que
la tristeza forma parte de ti, la aceptas contigo y el sentimiento de tristeza
extrema (que ocurre cuando se polariza), se estabiliza.
Por ejemplo en mi caso…
Por allí a las 4:30pm que es cuando he terminado de almorzar
y no tengo nadie en casa, me voy a la sala, enciendo la computadora grande y
digo en voz alta “queridos seres de luz
de mi corazón, les invito a colaborar aquellos que lo sientan, en esta segunda
parte de la terapia emocional, les invito a cantar estas canciones que van a
sonar durante este tiempo, aquí y ahora. ¡Pueden venir si lo desean en sus
dimensiones a aquí y ahora! Que se haga la voluntad del universo. Hen ath.”.
Luego busco en youtube la primera canción que se me antoje en ese momento, que
puede ser de la discografía de la telenovela Floricienta (mi favorita) o unas
de las canciones que ayuda a activar las 12 capas de ADN de Victoria Paz (Keter
Etz chayim; Sphiroth; Eye Asher Eye; Urim; Kadumah; Netzach…). Me quito los
zapatos y los calcetines, y de pie, empiezo a cantar.
Primero visualizo mi centro, esa gran balanza que YOSOY, y
observo sin dejar de cantar, cada emoción dónde se encuentran. Los observo,
esperando a que una emoción conteste a mi frecuencia, normalmente la frecuencia
que canto es para aquella emoción que justamente no se encuentra en su centro,
por lo tanto, se encontrará siempre a uno de los lados de la balanza, en la
zona in extremis, fuera de la zona armónica. I al igual que las películas es
decir que los musicales, canto un dueto con esa emoción, es cómo si le
preguntara “¿Por qué criaturita divina
te has separado de mi si ambos somos UNO?” y la emoción con la frecuencia
me dice sus razones, para que poco a poco, entablando esa conversación al
final, acabas a la emoción para que regrese y al final
regresa, que lo recibo siempre con un abrazo, que muestra mis sentimientos
hacia él. Y se va repitiendo el procedimiento con cada emoción, fluyendo con el
sonar de los cantares y de las canciones que van sonando.
Ya para aquellos más expertos en estos temas, también pueden
poner una melodía sin canto e intentar dejar que vuestro espíritu se comunique
a través del alma y el cuerpo, cantando en idiomas ancestrales que están
reconocidas por el universo y todavía no del todo por la humanidad. A veces lo
uso, para trabajar con patrones ancestrales (de nivel o núcleo familiar) para
sanar situaciones que involucren a un grupo familiar o como ocurrió en
Montserrat el 25 de Julio, el final de la expansión en sombras, para
enfrontarse al ojo del dragón, dónde todos los que asistimos, estuvimos por más
de 1h sosteniendo esos cánticos que fueron muy especiales, para que todas las
44 personas, entrasen al dragón y trabajasen en su evolución.
Es importante que cuando uno quiere que le hagan terapia
emocional, debe cumplir ambas partes, porque reconocerse es solo un paso, pero
si queremos volver al centro de nuestro SER, tenemos que profundizar, para
conseguirlo. ¡Así que les animo a realizarlo y si lo quieren pueden comentarme
sea por acá o en redes sociales, yo les leeré!
Recomendación: canciones
de Outlander.
HR.
HERO&Corporation.
Curiosamente usaba este método, sin saberlo (lo hacia intentando expresar la emoción y me imaginaba cantando y entrando en el sentir, una vez expresada, se libera la distorsión, vuelves hacer el observador)
ResponderEliminar(creo que he confundido mucho a mis vecinos, ya que suelo poner música armoniosa tipo gregoriano, pero de vez en cuando, el demonio se manifiesta en música)
Muchas gracias por comentar!!! Si así es, yo tampoco sabía mucho qué estaba haciendo a esa edad, pero los guías a veces te cuentan las cosas cuando ya las has hecho jajaja pero si, cualquier tipo de canción que se cante y forme un armonioso, sirve para restablecer el equilibrio en uno mismo a nivel emocional. Pero aquellas canciones de Heavy, Punk y otros estilos así, allí es cuando el "demonio" se alimenta porque armónico no estarás jejeje o ¿no te has dado cuenta del estado anímico de aquellos que les gusta este tipo de música? jejeje normalmente tienden a ser no armónicos consigo mismos jejeje
Eliminarun abrazo!